Este domingo con previsiones de 2,4 metros y viento sur, pensábamos que el golpe no seria tan escaso como pudimos ver en plena costa.
Tras bajar al pedrero y con bajamar hasta las 10:30, el aspecto que teníamos no era muy alentador, aunque hemos pescado muchas veces y bien con condiciones similares. Por otro lado, los pescadores parece que tenemos esa intuición al ver el escenario al cual nos vamos a enfrentar ese día, lo analizamos y muchas veces nos decimos, hoy no pescamos nada, el otro día fue uno de esos.
Aun así todo compensa, una jornada aunque sea corta, el olor a mar, tener clavado pescado y disfrutar con el lance y un amanecer tan especial como el de la pesca.
Bueno aunque las picadas fueron escasas y las capturas también, los tres sargos que sacamos eran de buen porte. Con su fuerza y bravura al final del sedal, te pone en tensión ver el corcho hundirse.
También nos dieron un par de sustos dos salemas o salpas que sacamos. Tras sacar un sargo, la siguiente picada, compruebas como tira y tira hacia abajo con mucha potencia y te imaginas un buen perrón, pero nada de eso. A pesar de eso, no debemos menospreciar a este espárido que te hace pasar un buen rato.
Es esta secuencia vemos como nos pone a prueba al equipo y a nosotros mismos.
Viendo el panorama a las 12:00 recogimos. Unos amigos se quedaron por la tarde y pescaron unos cuantos, pero eran muchas horas y nuestra sensación era, que no iba a haber mejora.
Esperaremos que cambie la tendencia y consigamos una buena pesca el próximo día.
Hasta pronto….
